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SAN MARTIÑO DE MOAÑA, por Rafael Fontoira Surís
Iglesia de una sola nave que ha perdido su cabecera románica, habiendo sido sustituida por otra en el XVIII. Tiene el templo dos inscripciones, una muy borrosa en el muro norte en la que se ve una A y una Omega. La segunda se sitúa en el tímpano, conformando su circunferencia, su lectura podría ser: "Sancti Emiliani, Sanctus Martinus Episcopus, Sancti Bricii episcopi, Aras fecit". Hace referencia a los tres personajes centrales del tímpano, los otros dos pueden ser ángeles.
La portada de la fachada occidental es muy llamativa, está constituida por una alero sostenido por seis canecillos y dos grandes columnas situadas a ambos lados de la puesta, que es abocinada, de doble arquivolta. Las columnas son de grandes fustes monolíticos, sobre amplios podios, basas áticas con garras, sus capiteles son de decoración vegetal el del sur y vástago entrelazado el del norte. El alero es de media caña entre boceles, los temas de los canecillos de norte a sur son: dos de virutas, hojas en espiral, cabeza de bóvido, contorsionista, violinista. La puerta tiene dos arquivoltas tóricas apoyadas en dos pares de columnas de capiteles y basas entregas, dos curiosas columnas, las interiores, con sus fustes entorchados, indudable reminiscencia de la catedral compostelana y de fustes monolíticos lisos las dos columnas exteriores. Completa el conjunto una chambrana de tres filas de tacos. Los dos capiteles del norte son de hojas, el exterior del sur tiene dos leones con sus cabezas agachadas, y el interior es de labor de cestería. Los ábacos se impostan hasta las columnas, decoradas con círculos y vástagos entrelazados. El tímpano presenta cinco arquitos escalonados, en el central san Martín, con tiara y dalmática y amplia túnica; a su derecha san Emiliano con un libro abierto; a su izquierda san Bricio con un incensario. Por el interior el tímpano tiene una cruz de lazos y en el intradós tiene un vástago sinuoso. La fachada norte tiene tres saeteras de derrame interno y una puerta con un dintel pentagonal sostenido por dos mochetas, una con decoración de hojas y el otro estropeado. En el centro se ve dentro de un círculo un cuadrúpedo enredado en un vástago, a ambos lados dos círculos con aves. La cornisa tiene sus cobijas en caveto decoradas con bolas. Las metopas son lisas, al contrario que las del alero de la portada occidental, decoradas con flores de botón central inscritas en círculos. Los temas de los canecillos, de oeste a este son: los dos primeros cabezas humanas, hoja en espiral, de virutas o rollos, cabeza de bóvido, de proa, hoja con poma en el envés, animal devorando algo, de vástagos, hoja en espiral, de virutas, dos personajes sentados, hoja en espiral, animal devorando algo, hoja en espiral dos personajes con bastón, de dos lóbulos, dos de proa, de cinco virutas. La fachada sur tiene dos saeteras de derrame interno, cobijas en caveto decoradas con bolas y diecinueve canecillos cuyos motivos de oeste a este son: cuadrúpedo, contorsionista, violinista, dos animales devorando algo, contorsionista, cabeza de animal, animal devorando algo, violinista, cabeza de animal, personaje que parece comer, cabeza de hombre, de dos lóbulos, de hojas con poma en el envés, cabeza de animal comiendo, personaje que bebe de un tonel, cabeza de animal que muestra sus fauces, con tres figuras humanas. En el interior de la nave destaca una bonita imposta decorada con bolas y las cinco ventanas de arcos de medio punto lisos. En las ruinas de Santo Domingo de Pontevedra se conserva un tímpano que perteneció a esta iglesia, también con la representación de san Martín. Se trata, en resumen, de una iglesia románica, posiblemente de finales del siglo XII, muy próxima a Pontevedra
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