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| HISTORIA DE LOS HECHOS QUE ORIGINARON LA CONSTRUCCIÓN DE IMÁGENES DE LA VIRGEN DEL CARMEN MARINERA, POR EL IMAGINERO SANTIAGUÉS JOSÉ RIVAS Y SUS HIJOS DURANTE EL SIGLO XX, por Manuel Uxío García Barreiro | ||
1º ORIGEN DE LA ADVOCACIÓN DE LA VIRGEN DEL CARMEN Según cuenta la tradición cristiana, los orígenes de la madre de Dios en su advocación como Virgen del Carmen, se remontan a la visión de una nube blanca que emergía del mar hacia lo alto, contemplada desde la cima del Monte Carmelo en Israel por el profeta Elías en el siglo IX antes de Cristo, en pleno Antiguo Testamento. Esta visión fue interpretada por los primitivos cristianos como una promesa de la Purísima Concepción de María y de ese hecho provienen las primeras representaciones de la Virgen del Carmen y de la Inmaculada posadas encima de nubes con varios ángeles a sus pies. El nombre del citado monte Carmelo procede del hebreo Karmel que significa jardín y ya en los inicios de la cristiandad fue habitado por monjes anacoretas, que luego se fueron reagrupando para formar una Comunidad que tenía como preferencia dar culto a la Madre de Jesucristo. Dicha Comunidad fue el germen de la Orden del Carmelo, también llamada de los Carmelitas, siendo uno de sus superiores generales, Simón Stock el que después de pasar seis años en el monasterio construido alrededor de ese Monte, optó por regresar a su tierra inglesa, pues los musulmanes iban a invadir esa zona. Antes de marcharse, el citado Simón Stock, que llegó a ser santo, con sus monjes, alabaron a La Virgen como "Estrella del Mar". Según la tradición cristiana, en la misma Inglaterra, se le apareció la Virgen el 16 de Julio de 1.251, para entregarle un escapulario, con la promesa de que se librarían de las penas del Infierno todos los cristianos que muriesen con él puesto El escapulario que deriva de la palabra latina "scapulae", que significa hombro, es una especie de delantal de tela marrón con una abertura a la altura de los hombros para que por ella entre la cabeza y abarca la zona del pecho y de la espalda de los monjes que lo portan; lleva el escudo de los carmelitas grabado en su parte delantera y tiene un segundo modelo mas pequeño formado por dos cuadrados de tela con cordones de unión y donde aparece también dicho escudo, que está formado por un monte rodeado de tres estrellas y con una cruz en la cima. Unos 71 años mas tarde de la entrega del Escapulario, en 1.322, el papa Juan XXII, también de acuerdo con la tradición cristiana, tuvo otra aparición de la Virgen, esta vez para prometerle que todas las personas que murieran con dicho escapulario, serían liberadas de las llamas del Purgatorio el primer Sábado después de su muerte y elevadas al Cielo ese mismo día La orden monástica de los carmelitas fue la encargada de propagar la devoción del escapulario y de la Virgen del Carmen por todo el mundo conocido, consiguiendo con estampas, imágenes y predicaciones que fuese calando su mensaje en el pueblo, hambriento de salvación y al que ofrecían una manera muy fácil de conseguirla por medio de estas prácticas religiosas tan sencillas. En el siglo XV la Orden Carmelitana se dividió en dos, Carmelitas Calzados y Carmelitas Descalzos, siendo Santa Teresa y San Juan de la Cruz los impulsores de la Orden de los Descalzos. En el siglo XVII, el Papa Pablo V fija la fiesta del Carmen el 16 de Julio, por ser el aniversario de su aparición a San Simón Stock. 2º PRIMERAS IMÁGENES DE LA VIRGEN DEL CARMEN Las primeras representaciones de la Virgen del Carmen, encima de una nube, con escapularios y salvando a las almas del Purgatorio, se construyeron a finales del siglo XV y continuaron hasta nuestros días. En el siglo XVII, el gran imaginero gallego Gregorio Fernández construyó la magnífica talla que se venera en el Santuario del Carmen de Calahorra, en ella se resalta el hábito carmelitano marrón, con el escapulario - delantal encima, bellamente decorado con panes de oro; el manto también carmelitano cubre dichas vestiduras, el niño Jesús está en su mano izquierda y el escapulario pequeño en su derecha. Representaciones similares a esta se fueron tallando a través de los siglos siguientes y ya en el XVIII, la Orden de los Carmelitas de Santiago encarga unas 500 imágenes de la Virgen para distribuirlas por casi todas las parroquias gallegas, no faltando en ninguna de ellas los hábitos carmelitanos ni los dos escapularios. Por imágenes prácticamente iguales que se pueden ver en otras Iglesias de Galicia, cabe deducir que una de ellas, llegó a la Iglesia de San Martiño de Moaña para presidir el destruido retablo de las Animas, ubicado anteriormente entre la puerta que da al Castro y la capilla izquierda, encontrándose actualmente semiescondida en su Sacristía y sin restaurar. En esta imagen de gran valor artístico, la Virgen tiene a sus pies una nube con varios ángeles y en el retablo desaparecido que presidía, se encontraba un bajo relieve con seis almas ardiendo en el fuego purificador del Purgatorio (un papa, un obispo, un sacerdote, un fraile , un hombre y una mujer). De todo ello se deduce que nuestros antepasados honraban a esta imagen de la Virgen del Carmen como la gran intercesora de las Animas del Purgatorio, lo que corroboran los muchos PETOS DAS ÁNIMAS que aún quedan por los caminos de Galicia, presididos en su mayoría por imágenes similares y las muchas tallas pequeñas que se pueden ver en los cementerios.
3) AMPLIACIÓN DEL PATRONAZGO CLÁSICO DE LA VIRGEN DEL CARMEN, HACIA LOS HOMBRES DE LA MAR. Desde los comienzos del cristianismo, los principales protectores de la gente del mar fueron San Pedro, San Telmo y la Virgen del Rosario, no obstante, ya en el siglo XVIII (concretamente en 1.784), el almirante que mandaba una expedición organizada en Cartagena para luchar contra Argel, impulsó entre la marinería la devoción a la Virgen del Carmen, recordando los escritos de San Simón Stock que relacionaban el nombre de María con el de "Estrella del Mar" y teniendo en cuenta que en aquellos años las estrellas representaban una parte importante de ayuda a la navegación. Dicha devoción se fue haciendo muy popular entre los marinos de guerra, tanto es así que el 19 de Abril de 1.901, la reina regente María Cristina promulgó una Real Orden proclamando a la Virgen del Carmen patrona de la Marina de Guerra y el 28 de Junio de ese mismo año declarará el 16 de Julio como día festivo para todas las gentes del mar. Los marinos de guerra de toda España con mayoría de procedencia gallega, tenían la obligación de cantar la Salve Marinera que fue compuesta por esa época y fueron los mas fieles propagadores de esa devoción al llegar a sus pueblos de origen. Por las causa citadas, son muchos los pueblos marineros de Galicia que la honran como su protectora, aunque muy pocas las parroquias que la tienen como patrona y es entonces cuando en dichos pueblos se promueve el cambio de las imágenes clásicas por otras nuevas donde además de escapularios y hábitos carmelitanos, aparece el mar embravecido. 4) NUEVA ICONOGRAFÍA DE LA VIRGEN DEL CARMEN , CREADA POR EL IMAGINERO COMPOSTELANO "JOSÉ RIVAS RODRÍGUEZ" Y SEGUIDA POR SUS NUEVE HIJOS. Con los antecedentes expuestos se llega a la conclusión de que faltaba algún imaginero que diese forma a una nueva Virgen, donde se resaltase su relación con el mar. Y es entonces cuando aparece el gran tallista compostelano José Rivas Rodríguez que nació en 1.885 y murió en 1.950 a los 65 años de edad, dejando 9 hijos, todos ellos imagineros como él y tres hijas. En el año 1.916 se asociacon el cura párroco de Santa María de Cedeira, cuya mayor obsesión era beneficiar a las familias de casi un centenar de marineros muertos en un horrible naufragio. Fruto de dicha unión es la primera imagen marinera de Rivas, que realmente no representa a la Virgen del Carmen, puesto que lleva un hábito azul liso y no porta escapulario alguno, ello es debido a que fue entronizada en la Iglesia Parroquial de Santa María de Cedeira como patrona de su parroquia cuya fiesta se celebraba y continúa haciéndose el 15 de Agosto. El motivo de que dicha Virgen que luego se llamó Nosa Señora do Mar se representase por vez primera de esta forma se debe a los siguientes hechos. A principios del siglo XX salieron desde la ría de Cedeira hacia mar abierto un total de 14 traineras de remo y vela con siete marineros en cada una de ellas y al llegar a su destino, se levantó una fuertísima tempestad que hizo naufragar a todas ellas. Como es lógico, la tragedia se cebó en una gran parte de las casas del pueblo y con ella las secuelas de la pobreza y el hambre. En ese tiempo surge en la parroquia un gran sacerdote llamado Don José que empleó su vida y su riqueza en ayudar a los padres, viudas y huérfanos de la pobre gente del mar y tan obsesionado estaba con esos menesteres que una noche tuvo un sueño místico como los que tenía Santa Teresa en el siglo XV, donde veía a la Virgen María bajarse del Cielo y recoger a los marineros del naufragio. Esa visión lo conmocionó de tal manera que hizo un viaje a Santiago para buscar al mejor imaginero que pudiese interpretarla y plasmarla en una Imagen. Es entonces cuando se encuentra con José Rivas, que tenía poco mas de 30 años y que escuchando con la máxima atención su relato, pudo confeccionar un boceto que fue del agrado del cura y que mas tarde se convirtió en la bellísima talla de madera que se ve en la portada de este libro, con una Virgen con Niño, vestida toda de azul, con el manto claro, caminando sobre el mar para recoger con su mano derecha a un marinero que como todos los de esa época iba equipado con traje de aguas de lino, impermeabilizado con aceite de linaza y llevaba en la cabeza un gorro o "sueste" de la misma tela e impermeabilización, el cual junto con otros dos tapados por las olas estaban a punto de ahogarse. Esta imagen fue transportada en el año 1.917 desde Santiago al puerto de A Coruña, donde la esperaba un barquito de vapor denominado Sotana, que era propiedad del citado cura y que fue el que la llevó desde ese puerto a Cedeira, acompañado de otros barcos, dando lugar a que esa fuese una de las primeras procesiones marítimas de Galicia. Al llegar a Cedeira y no haber muelle, el barco quedó varado en la Playa y allí mismo todo el pueblo descalzo la recogió y la subió en procesión a la Iglesia donde preside su retablo mayor. Al hacerse muy popular esta imagen, de varias parroquias marítimas gallegas, le llegaron al citado José Rivas varios encargos para realizar otras parecidas, pero ya en su advocación de Virgen del Carmen, es decir, cambiando su vestido azul por el hábito marrón de las carmelitas, con el escapulario también marrón en el pecho y el pequeño de cordones en las manos del niño. Diez años mas tarde, en 1.927, cuando tenía 42 años de edad, en plena madurez artística, termina de realizar las magníficas imágenes de la Virgen del Carmen que le encargaron desde las parroquias de Bayona y de Moaña. Estas dos imágenes, aun cuando hay alguna diferencia entre ellas, son especialmente esbeltas y mucho mas trabajadas que la de Cedeira, sobre todo la de Moaña, donde el artista ha hecho un trabajo tan fino de policromía que se ven mucho mas las filigranas estofadas sobre el dorado del escapulario grande y del hábito que sus colores marrones de fondo, dando al que la observa una hermosa sensación de belleza y elegancia clásica a la que también contribuyen sus grandes dimensiones, por lo que se puede deducir que se trata de una magnífica obra de imaginería religiosa del siglo XX. La imagen de la Virgen del Carmen fue costeada por casi todo el pueblo de Moaña, el cual estaba acostumbrado a venerar a la otra talla del siglo XVIII como intercesora de las Animas del Purgatorio y necesitaba una de este tipo, mas relacionada con el mar, para que fuese objeto de la devoción de todos, fuesen pescadores, labradores o de cualquier otra profesión, pues en esa época todo en Moaña giraba alrededor de la mar y por desgracia, abundaban los naufragios. Tanto éxito tuvo la nueva imagen que a su fiesta celebrada localmente el 12 de Noviembre acudían mas personas que a las del Patrón San Martiño al que se honraba el día anterior, por ello no es de extrañar que cuarenta años mas tarde el párroco de entonces D. Donato encargara a los hermanos Rivas, hijos de D. José Rivas la construcción de una nueva imagen lo mas parecida posible a la que tallara su padre, para entronizarla en la Iglesia de la Playa donde se encuentra actualmente en su calidad de patrona de la nueva parroquia Un membro da Confraría do Rosariochamado Lorenzo de Paredes, emigrou a América onde conseguiu unha meirande fortuna; ao morrer en Santa Fe de Bogotá, daquela pertencente o virreinado de Perú, deixou tres mil reais, para que llos entregasen a devandita Confraría; con parte deses cartos firmouse un contrato no ano 1.763 co mestre arquitecto do Hío, Esteban de Sobreira para que acometera as obras de ampliación da Igrexa, comezando polo derrube da ábsida románica co obxecto de levantar outra maior de estilo barroco, mais a construcción de dúas capelas, unha sancristía, retablos e o acondicionamento do lado Norte do adro darriba para enterrar alí algúns mortos (outros seguiron soterrándoos dentro da Igrexa); estes traballos fixéronse por 13.500 reais, polo que quedaron aínda cartos para mercar alfaias a imaxe da Virxe e outros mesteres 5) VIDA Y DEMÁS OBRAS DE IMAGINERÍA REALIZADAS POR JOSÉ RIVAS Y POR SUS NUEVE HIJOS. El gran imaginero D. José Rivas Rodríguez del que se está tratando, estudió en la Escuela de Artes y Oficios de Santiago y en el Taller de Escultura de D. Máximo Magariños y D. Ramón Nuñez. y se estableció por su cuenta en el año 1.909, con 24 años de edad. El primer taller que montó lo hizo en la Rua del Villar de Santiago y en él trabajaron muchos discípulos que realizaron todo tipo de imágenes religiosas y algunas profanas para las Iglesias de Santiago, Pontevedra, Vigo, etc. Son de destacar los pasos de La Piedad, El Beso de Judas y la Burrita Nazarena que salen en procesión durante la Semana Santa de Viveiro, así como el grupo del Calvario realizado en el año 1.943 para dicho pueblo. También realizó pasos de la Oración del Huerto para las Iglesias de San Nicolás de A Coruña y Concatedral de Vigo. Recibió igualmente encargos de fuera de Galicia, construyendo un Cristo Yacente con Urna elevada por dos ángeles para Damiel en Castilla - La Mancha En el año 1.934 trasladan el taller a la calle La Enseñanza 11 de Santiago, continuando su labor creativa en compañía de sus hijos y discípulos y tallando mas Vírgenes del Carmen que alternaban con otras imágenes como el Cristo del Amor Hermoso de Villagarcía, Grupo de la Milagrosa y San Juán Bosco de Bouzas Virgen del Perpetuo Socorro para la Iglesia de Sta. María de Pontevedra, Paso de la Caida del Señor y Ascensión de la Virgen de la Concatedral de Vigo, etc. A partir del año de su muerte (1.950), fueron sus nueve hijos los que siguieron la tradición familiar, esculpiendo tallas de la Virgen del Carmen del mismo estilo, aunque en ningún caso exactamente iguales a las que hacía su padre, además de otras imágenes religiosas. Un ejemplo de Virgen del Carmen muy elaborada que realizaron sus hijos (Rivas Varela) fue la de Foz, donde uno de los marineros emerge totalmente del mar ayudado por la Virgen, por lo que resulta ser la talla mas grande que hicieron, en los años 50 del pasado siglo y que también se representa en la portada de este Libro. Además de la Virgen del Carmen, ya descrita, los hermanos Rivas tallaron para la Iglesia de la Playa de Moaña, el Cristo de la cabecera y las imágenes de San José, Santa Rita, Santa Lucia, El Corazón de Jesús y un Cristo yacente En el año 2.000, los hermanos Rivas cerraron el taller, pues ninguna persona de la nueva generación de esa familia quisieron seguir sus pasos, lo cual es una verdadera pena pues se trata de unos grandes imagineros que en lo que atañe a sus imágenes de la Virgen del Carmen repartidas por un gran número de pueblos gallegos marineros, causan verdadera admiración y devoción. En Galicia, hubo otros imagineros a imitación de los Rivas, que crearon tallas del mismo estilo, por lo que es común encontrar imágenes de la Virgen del Carmen marinera en un gran numero de pueblos de la costa gallega, fenómeno que no existe en otros lugares de España y como ejemplo se puede citar que los carmelitas de Oviedo hicieron una exposición con fotografías de todas las imágenes de Asturias y ni una sola estaba relacionada con el mar en su iconografía. No se debe terminar este escrito que quiere ser un homenaje a D. José Rivas Rodríguez y a sus nueve hijos Rivas Varela, la mayoría de los cuales todavía viven, sin dejar constancia de aquellos sermones tan floridos que el finado cura párroco de San Martiño D. Heraclio le dedicaba a la Virgen del Carmen el día en que se celebraba su fiesta, los cuales lograban emocionar a muchas personas, cuando alababa al gran tallista que logró con sus manos y sus gubias, arrancar de un tronco de madera una imagen tan magnifica, tan imponente y que tantos milagros según él hacía a la gente de la mar que la honraba como su protectora. Probablemente sin suponerlo, este sacerdote estaba cumpliendo con las directrices del Concilio de Trento que animaba a construir bellas imágenes para que además de impresionar por su valor artístico, fuesen objeto de la mas grande devoción entre los cristianos y que al final de sus días se convirtieran en sus intercesoras ante la Divinidad. Ojalá que las nuevas generaciones continúen admirando esta preciosa talla que se muestra en toda su belleza y grandiosidad cuando sale en procesión por una de las calles mas antigua y clásica de Moaña para dar la vuelta al Cruceiro los días 11 y 12 de Noviembre, conjuntamente con el patrón San Martiño. Y ya para finalizar, el autor de estas líneas quiere agradecer profundamente al menor de los hermanos Rivas Varela y al fotógrafo de Cedeira D. Luís Barge Díaz toda la información que le facilitaron y sin la cual no hubiese podido escribir este largo artículo y al mismo tiempo exponer una preciosa anécdota relatada por el Sr Berge en los siguientes términos. Estando yo en la tienda de fotos, me visitaron dos chicas de alterne de un club próximo a Cedeira para encargarme un cuadro de la Virgen del Mar, el cual le vendí a los pocos días. Después de hacerlo, me quedé con la intriga de conocer el porqué del interés de las chicas por dicho cuadro, por lo que a la siguiente visita que me hicieron para revelar fotografías, le expuse mi curiosidad, exponiéndome una de ellas lo siguiente: Mire Vd. Señor, ese cuadro se lo regalé a mi padre que naufragó en un barco y salvó la vida de manera milagrosa, por lo que ahora que es mayor está todo el día viéndolo y rezando pues cree que fue la Virgen la que le libró de la muerte Moaña, 9 de Julio de 2.004 Manuel E. García Barreiro.. |
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