Cogeremos
por la carretera al pie del puente de Rande (parroquia de Domaio) hasta el
Lugar de San Lourenzo para continuar a Chan
da Arquiña, el principal monumento megalítico de O Morrazo.
Igualmente se accede a esta zona por la carretera que se desvía de
la C-550 a su paso por Domaio, en el lugar llamado A Cerradiña. Cualquiera
de estas dos carreteras tiene gran interés panorámico y etnográfico.
Por los caminos
que llevan al Monte Gagán, lugar de amplias referencias en la cultura
marinera (capelo no Gagán, chuva na man), podremos preguntar por el
sendero que lleva a la Poza
da Moura, lugar de mágicas referencias. Aquí, en un sitio
de hermosos paisajes, hallamos la arquitectura tradicional de uno de los mejores
molinos de todo el ayuntamiento, con gran ingeniería de acueducto para
el canal de agua.
Podremos además,
antes de desviarnos a Chan da Arquiña, detenernos en los lugares de
San Lourenzo o Carballido, totalmente rurales y representantes de la Moaña
labriega.
La Arquiña
es un monumento funerario megalítico de gran interés arqueológico.
El dolmen está semienterrado y se puede ver su entrada. En los alrededores
de Chan da Arquiña, también en el mismo monte, se halla el Lago
de Castiñeira, con amplia zona de descanso, árboles, lugares
para cocinar y comer y un pequeño zoológico, y también
el mirador de Cotorredondo, con vistas al interior de la ría de Vigo
y la isla de San Simón. En los alrededores no es difícil encontrar
caballos en libertad, así como diversos tipos de aves.
Este
lugar es además especialmente recomendado porque, una vez allí,
con un pequeño paseo a pie o en coche, se accede a la cumbre del Faro
de Domaio (622 m.), en el monte Gagán, el mirador más alto de
la península de O Morrazo con vistas sobre todas las Rías Baixas
de Galicia.
Cerraríamos
esta ruta interior descendiendo hasta Meira visitando la piedra agujereada
de Pé do Muíño, en donde con bastante suerte y aplicación
se podrá hallar alguno de los petroglifos (inscripciones prehistóricas
en la piedra) más importantes de o Morrazo.


