De
aquí en adelante, aunque no podremos escapar mucho del asfalto, recorreremos
un paraje costero de esplendorosa belleza, dejando a nuestra izquierda
playas paradisíacas como Areacova, Francón, Santaxéns o
Menduiña, en alguna de las cuales vale la pena detenerse para
tomar un merecido descanso, antes de continuar camino de Cabo Udra. Nos hallamos
ahora en el ecuador del Sendero
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