Comenzamos esta ruta en la parte más alta de la parroquia de Tirán,
en donde antiguamente hubo un castro, en el monte de Os Remedios. Ahí
queda ahora una capilla que guarda el recuerdo de viejas romerías renovadas
hasta hace bien poco y una hermosa panorámica de la ría de Vigo.
Cogeremos entonces la carretera que va hacia Coiro, y por el camino encontraremos
zonas de descanso habilitadas con árboles, bancos, agua y robledales
espesos que nos van a dejar al pie de la vecina Fraga
o Carballal de Coiro, lugar de gran interés ecológico. Por
el camino encontraremos áreas de recreo, árboles y mesas para
el esparcimiento. A continuación bajaremos de vuelta buscando la Pedra
da Pena hasta llegar a la carretera de Coiro, que nos dejará en el
lugar de A Ameixoada, cerca de San Martiño. Desde allí se puede
llegar a la iglesia
de San Martiño, y luego coger en dirección a Hermelo o al
monte y cueva de A Paralaia (445 m.), lugar también mitológico.
Alrededor de la iglesia y atrio de San Martiño -nuestro patrón-
nació Moaña, que fue evolucionando -superado ya el miedo a las
invasiones de turcos y anglosajones- del monte hasta el mar. Monumento histórico-artístico,
posee una portada románica del s. XII. Son también de interés
los alrededores de esta iglesia, la feria, las casas tradicionales, algunas
de ellas magnificamente restauradas o conservadas, y el ambiente rural tradicional. Como alternativa, y para conocer la Moaña rural, siempre tomando
como referencia la carretera Moaña-Marín, podemos caminar desde
la Porta do Cego (cruce de las vías Moaña-Marín con la
de Coiro), por Sabaceda. Aquí se puede subir al Piñeiro (grandes
vistas sobre la ría), o bajar buscando Berducedo, zona de valle interior,
con muchos terrenos de cultivo y viñedos. De continuar por la citada
carretera de Marín, llegamos a Broullón y A Paradela, las últimas
casas de la carretera, que nos va a dejar en el mirador de A Fraga habilitado
con espacios de ocio, bancos árboles y agua. Cerca de este mirador,
por la carretera que baja hasta Meira, localizamos el desvío que nos
lleva al complejo de O Beque, una oferta sociocultural y deportiva durante
todo el año. Es interesante buscar el cauce del río de A
Fraga o de Os Ladróns que, en su curso medio y alto, ofrece interesantes
robledales, puentes, molinos y paisaje de interés natural o ecológico.


